miércoles, 31 de diciembre de 2014

UN BESO BAJO EL MUÉRDAGO

Te besaré, alma mía, como nunca
te hayan besado,
bajo un ramo de plata
verde y entretejido
de nácares, prendido en el dosel
del mismo cielo.

Te besaré, alma mía,
bajo la secular magia del muérdago.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Romeo y Julieta" (1870), Ford Madox Brown (1821-1893)

Safe Creative #1012298161034

sábado, 27 de diciembre de 2014

NO VIVO EN MANDERLEY

A Richie Soto,
amigo de irreprochable discreción



No vivo en Manderley,
ni soy la marioneta ninguneada por el espectro
de Rebeca De Winter
y su ama de llaves Mrs. Danvers
(que se pasa las horas evocando
los días de vino y rosas
entre sábanas revueltas,
mientras afila hoja de faca).

Tampoco soy la exquisita anfitriona
de esa mansión, insubordinada al viento,
que se yergue
en la distinguida ciudad de Ramos Mejía,
en tu Buenos Aires querido.

Sólo soy
una mujer sencilla,
una mujer del pueblo llano,
humilde y modesta
—pero nunca mansa—,
insumisa
ante la imposición,
ante el dictado ajeno,
ante el adoctrinamiento que conduce
al totalitarismo.
Una mujer del montón, como tantas otras,
que no se tiene por menos ni por más
que cualquier otra,
pero a la que no le pudre
el corazón la neutralidad
para ganarse una posición cómoda.
Una que se suma a las causas perdidas,
a las de los que no tienen voz,
o a las de los que, teniéndola,
nunca es escuchada,
aunque eso suponga
recibir el azote de los victimarios.
Una que, sin ser orgullosa ni arrogante,
sin envanecerse,
siempre lleva la frente muy alta,
no sólo porque las penas
—que haberlas, las hubo y muchas—
no la araron de sal como a Cartago,
y aún la luce tersa,
sino también
porque su propia conciencia
nada le reclama.

No vivo en Manderley
(¡ni quiero!),
vivo herida por la vida, como
el herido al que cantara Miguel,
y como él, como ese árbol talado,
retoño.

Mayte Dalianegra

Pintura:"Retrato de Wally Toscanini" (1925), Alberto Martini

Safe Creative #1202021018838

Música: "Edge of a revolution", Nickelback

miércoles, 24 de diciembre de 2014

EN UNA NOCHE COMO ÉSTA

Da igual quién
haya nacido
en una noche como ésta,
porque en noches como ésta
eclosionaron desde la humilde violeta
al orgulloso narciso.

No importa su naturaleza,
ni importa tampoco
si en verdad fue eso o aquello,
si en verdad existió,
o si fue mito engendrado
de leyenda;
si nació tal día,
o si fue cualquier otro,
si nació en tal o cual paraje,
o si su progenie fue esa o aquella.

Da igual quién fuese,
o cómo fuese,
lo que importa
—lo que de verdad importa—
es que en una noche como ésta
—aunque sólo sea un breve intervalo—
se olvidan rencores
y mezquindades cotidianas,
nos reunimos en torno al hogar,
y entonces recuperamos el fuego.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Alleluia” (1896), Thomas Cooper Gotch

Safe Creative #1202281214599

Música: "Aleluya" (El Mesías), George Frideric Händel

viernes, 19 de diciembre de 2014

UN BURKA

Un burka es una sombra,
el trasunto textil
de un ser humano
avergonzado —por la fuerza—
de su feminidad.
Tras esa urdimbre y esa trama
—que desafían las coordenadas cartesianas—,
se bosqueja la medianoche del khol,
escudriñando la vastedad de la vida,
como si del mismo cosmos
—oscuro e insondable— se tratase,
y todas las estrellas
—por unanimidad— se hubiesen estrellado.

Un burka es la tapia
de un jardín secreto
que jamás desvela sus aromas.
Vedados los impetuosos claveles,
vedados los edulcorados jazmines,
no hay efluvio sustancioso
—en ese vergel
cautivo—
que evoque más que a la nada.

Un burka son los oídos
cuando se escuchan
ausencias,
y lo que se oye
se sume en amnesia voluntaria;
y son también
unos labios apresados entre el barrote
del hilo
—pétalos de sal y hielo—,
que van perdiendo los nombres,
las voces, los alfabetos, los alientos
sostenidos entre nubes de suspiros,
por no poder pronunciar la palabra.

Mayte Dalianegra

Ilustración de Jean Michel Benier para su libro "Les chants de Moheera", 2005

Safe Creative #1201050855780

Música: "Just a girl", No Doubt


jueves, 18 de diciembre de 2014

domingo, 14 de diciembre de 2014

NO VUELVAS A DECIRME


No vuelvas a decirme que soy cruel,
no vuelvas a envolverme entre la bruma
de crespones de tul ennegrecidos
por el humo de antorchas encendidas.

No vuelvas a acusarme de estulticia,
de ignorar tantas leyes que me aplicas,
que la noche se clava en mis costillas
como faca de filo bien curvado.

No vuelvas a mirarme con desidia,
ni a eyectarme a los ojos el hirviente
fuego encolerizado de tu ira,
que soy violeta lacia, violentada
por la siniestra faz de una agonía.

Mayte Dalianegra

Pintura de Henry Meynell Rheam

Safe Creative #1112290826457

Música: "Mein teil", Rammstein

jueves, 11 de diciembre de 2014

SE EXTINGUE LA MADRUGADA

Se extingue la madrugada
como la estrella moribunda
que es, clavando el azul
—profundo y eléctrico—
de su luz mortecina, en el vacío
de un cosmos
que de insondable
se quedó ciego y sordo
a toda realidad
que no sea la rutina.

La nostalgia
la tejen las arañas,
o puede que sea una melaza que se nos pega
a las alas, pues el sueño de otro vuelo
espera ansioso a cruzar
el puente de las horas cenicientas
 —salvar esa distancia—,
y que un arcoíris de neones
nos palpite nuevamente.

Mayte Dalianegra

Pintura:"La gran oruga azul", José Luis Muñoz

Safe Creative #1201190942593
Música:"Into the night", Carlos Santana y Chad Kroeger (vocalista de Nickelback)

miércoles, 10 de diciembre de 2014

ÉCHAME

Échame
la culpa de escucharte
cuando por los caminos
que trazan tus labios
cabalga un jinete altivo.

Échame
sobre la espalda
—obviando temor alguno a reventarme—
la carga pesada y acre de tu bilis.

Échame
lebreles y galgos —veloces dardos—
atravesando la distancia
 álgida y umbría.

Mayte Dalianegra

Pintura: “El maestro negro de perros de caza”, Jean León Gérôme
Safe Creative #1201210947270

Música: "Ich will", Rammstein

lunes, 8 de diciembre de 2014

LLEGA EL OTOÑO

Llega el otoño,
con su voz cobriza,
consumiendo las hojas
en las arboledas.

Llegan las luces pálidas,
los breves atardeceres
de plata y de oro,
los vientos que amenazan,
con furia tan siniestra
como obstinada,
las lágrimas —ya no furtivas—
de la lluvia fría,
y el corazón que late,
lamiendo con codicia
la fronda de perdidas primaveras.

Añoro los hijos que no tuve,
y por añorar,
hasta los paraísos
que nunca vieron mis ojos,
y que posiblemente ya nunca verán.

Añoro también las margaritas,
siempre risueñas,
desbordadas de inocencia,
la lozanía de las rosas
—desnudas ahora de pétalos—,
y el perfume ambiguo
del heno
que niquela la luna estival.

Llega el otoño,
vistiendo de plomo las mañanas,
y abriendo la puerta
a la esperanza de un futuro verdor.

Mayte Dalianegra

Pintura: “Abetos rojos en otoño” (1889), Vincent Van Gogh. Museo Kröller Müller, Otterlo, Holanda
Safe Creative #1202281214599

Música: "If today was your last day", Nickelback

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Ariadna abandonada, John William Waterhouse

Ariadna abandonada, John William Waterhouse