viernes, 22 de agosto de 2014

RECUERDO


Recuerdo 
aquellos sacrificios,
pequeños y vacuos,
que día a día
ejecutaban su danza ritual
sobre mi escritorio.

Aquellos torbellinos
de emociones banales
que me ponían el suspiro entre los dientes,
que me apretaban los pechos,
que hallaban cobijo
en la humedad de mis muslos
y en mis ojos de gacela.

Los recuerdo.

Y a ti con ellos, aun cuando me haya
olvidado de tus rasgos,
y te halles perdido
entre unas sábanas que ahora son de niebla.

No sé si tu piel
era atezada o bajo tu nuca
nacía la alborada. Tampoco
sé si gustabas de un café o de fumar
un cigarrillo después.
Nunca estuve allí, nunca después,
todo se desvanecía tras la vaharada.

Te recuerdo.

Aunque dude del color de tus cabellos
y del de tus pupilas,
y no sepa ya sobre los centímetros
que se interponían entre tu frente y el suelo.

Puede que te confunda con otro,
quizá seas, en verdad, otro,
alguien que siendo distinto,
siempre sea el mismo.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Pasión" (detalle), Alberto Pancorbo
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domingo, 3 de agosto de 2014

TODO ME RECUERDA A TI


Todo me recuerda a ti:
las tardes grises amenazantes de lluvia
—como aquella en la que hallaste
cobijo entre mis muslos—;
las nubes que se desplazan
hacia donde muere el sol;
el gorjeo de un jilguero que anuncia la promesa
de la floración tras el estertor del hielo...

Todo me recuerda a ti:
las chispas que cabriolean desde la lumbre
de unos ojos
que acaban de conocer el amor,
y las manos
que se enredan  —con fervor de hiedra—
a un torso, al talle desnudo de una mujer.

Todo me recuerda
el calor del primer beso,
que descendió hasta alcanzarme los labios,
el palpitar de mis entrañas
al sentir la turbulencia
de tu invasión... y mis gemidos...
y tu voz.

Todo me recuerda a ti,
desde el olor a salitre
de un batiente donde se quiebran las olas,
hasta el sabor amargo y dulce
de la savia de la higuera. Todo.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura de Pino Giuseppe Dangelico 
Safe Creative #1202281214599

MIENTRAS DUERMES

Mientras duermes
sumergido entre brumas,
el veloz cometa del deseo
te cruza las órbitas,
cautivas bajo esa clausura de luces
y realidades
que la penumbra ocasiona.

Mil y una tentaciones
asaltan tus ojos marinos,
mil y una fantasías de faunos,
centauros, ninfas, lamias
y otras criaturas de libido generosa.

Mientras duermes,
esas mariposas que sientes aletear
dentro del estómago
cuando estás conmigo,
se nutren de raíces de mandrágora
hasta sucumbir a la narcosis.

Ellas no pueden elegir,
tú tampoco,
te has convertido en un esclavo
y tus sueños imponen
su dominio incorpóreo.

Mayte Dalianegra

Pintura:”Sueño de amor”, Alberto Pancorbo
Safe Creative #1202281214599

Música: "Once upon a dream", Lana del Rey

lunes, 21 de julio de 2014

AHÍ ESTÁS (FRIDA KAHLO)

Dedicado a Toro Salvaje y a Cabrónidas, 
que muy probablemente son la misma persona

Ahí estás, envuelta en sedas de Oriente.
Tus pechos
son frutas melosas
(de esa selva ignota, jugosa y cálida,
que es la primera juventud)
sojuzgando el escote de un kimono.

Ahí estás, lozana mestiza
de razas tan distintas como distantes,
de razas invictas de extinciones
que rebrotan en tu carne morena y firme.

Ahí estás, con la aguerrida canana
abrazándote la cadera como la serpiente bíblica
abrazara a Eva.

Al cuello llevas el jade primigenio
nacido de pluma de quetzal,
¡cuán robustas esas cuentas
pendiendo de hilo tan frágil!
Tu sangre zapoteca borbotea
y ni siquiera las pétreas ajorcas
pueden contenerte el pulso,
mas no temblarán tus muñecas
al oprimir el percutor: te sabes hija
de una era revolucionaria
y no importan tu cojera
ni ese corsé cuyas cinchas
tatúan tu piel de sufrimiento.

Ahí estás, reverberando libertad,
agasajada por el viento manumiso
de una época de cambios y conjuras.
Libre aun cuando traicionada.

Ahí estás, Frida Kahlo,
empuñando un revólver
que el presente ha puesto en tus manos
(de una forma tan ficticia como ilícita)
para salvarte de la perfidia de las bocas.

Ahí estás, cejijunta y ambigua,
escrutándonos
desde la brevedad de un instante apresado
por el obturador de una cámara.

Ahí estás, profetizando (sapiente sibila)
el alcance de las miradas otrora
futuras, esas que disminuyen, cada vez más,
la holgada travesía del tiempo y sus centurias.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Ilustración: fotografía antigua de Frida Kahlo con retoque digital

Safe Creative #1202281214599

Música: "Labios compartidos", Maná

sábado, 12 de julio de 2014

SERÉ


Seré aquello que tu corazón anhela:
lluvia primaveral consagrando
los campos y las flores
a alguna divinidad silvestre,
brisa canicular seduciendo
la madreperla de las olas
de un océano tan verde como calmo
o torrente fresco,
arracimado de júbilo,
en espera de la caricia de tu piel.

También seré tormenta de arena
batiendo con violencia los postigos,
batiendo con violencia nuestros pechos,
enajenando manos,
llenando las bocas de estrellas
y arrancándoles tórridas sinfonías
a los clavicordios.

Seré trigales abrasados por el fuego
del verano, arrozales húmedos
que baña el metal blanco de la luna
y hojarasca
que fecunda los claroscuros
que dona el otoño.

Seré mariposa, luciérnaga,
libélula con alas de cristal emplomado,
sirena de aguas salobres,
ninfa de dulces aguas,
quizá princesa de cuento,
tal vez dama con unicornio por mascota,
nieves de un confín del Himalaya,
arbotante de templo gótico
o factura impagada de la luz de un frío
invierno, porfiando en cobrarse
el adeudo en tu carne y en tus besos.

(Mayte Dalianegra)

Pintura: "Challenge" (Desafío), 1950, Juan Medina. Colección privada

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jueves, 10 de julio de 2014

A ROXELANA, LA SULTANA ROSSA


La media luna, 
la luna creciente,
brilla como gajo de fruta escarchado
en el azúcar de la noche de Estambul
—hecho ya delicia turca—,
mientras llama a la oración el almuecín.

La salmodia se expande
entre la bruma,
entre aromas
de jazmín y de azahar.

Brillan también las esmeraldas
del turbante del sultán bajo las cúpulas
del formidable Serrallo
—donde suspiran cautivos
abrazados al silencio,
y el duelo se enseñorea—.

Entre odaliscas y eunucos 
se abre paso
Roxelana,
favorita del harén,
la sultana pelirroja,
la de aliento
de clavel y pupilas de heliotropo.

De sus horadados lóbulos penden
dos zarcillos de oro.
Dos rosas lleva en los pechos,
arrulladas por un sedoso caftán.
Dos pezones
como dagas victoriosas,
como regios cetros,
como halcones que
emboscados acechan.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "La gran odalisca" (1814), Dominique Ingres
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Este poema está dedicado a la figura histórica de Alexandra Anastasia Lisowska, llamada Hürrem en la corte de Estambul, y en occidente Roxelana, Roxelane, Roxolana, Rosselana, Rossa o Ruziak,  esposa principal o sultana valide del sultán otomano Suleimán el Magnífico  (s. XVI).

Acompaña al poema el vídeo “Ask-i-Hürrem” (El amor de Hürrem), del que el vídeo presenta "La primera danza del harén",  del compositor y músico turco, especializado en música de fusión o “new age”, Can Atilla, dedicado a esta mujer cuya memoria trascendió las barreras del tiempo.





Pintura: “Roxelana, la Sultana Rossa”. Artista veneciano anónimo del s. XVIII

viernes, 4 de julio de 2014

DESPEDIDA

Sé que te gustaría una despedida,
una como manda ese dios
en el que ninguno de nosotros cree.

Sé que te gustaría tenerme 
a tu merced, pese a que sabes 
que así me tienes 
desde hace más de un mes.

Sé, también, 
unas pocas cosas sobre ti, 
aunque ninguna de ellas 
me haya sido revelada
por boca alguna.

Lo que sé, lo poco que alcanzo 
a saber, es que lanzas la caña 
por si pica algún pez
y pones el cebo 
como se ha de poner.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Marina con pescador de caña" (1853), Ramón Martí Alsina. Colección Carmen Thyssen-Bornemisza

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Música: "Lágrima", Dulce Pontes

viernes, 27 de junio de 2014

ALHAMBRA

La brisa atrae allí el frescor del aire,
la brisa languidece, el aire sana,
el cielo de cristal allí muestra maravillas
que en la página de la belleza escritas quedan

(Poema epigráfico labrado en los estucos de la Alhambra)

De atalaya en atalaya te diviso,
alcazaba roja,
encumbrada medina cortesana, 
yeserías que el viento labra
en filigrana con su soplo.

De atalaya en atalaya te diviso,
majestuosa Alhambra.

Una acequia sinuosa riega
tu fecunda almunia
y los fragantes jazmines abrazan
los troncos de los granados persas.

Torre de la Vela, defiéndeme
de la belleza extrema.
Torre de Comares, hiéreme con la simetría
de tu patio de verdes arrayanes.

Jardín nazarí,
jardín velado
en polígono de fauces leoninas,
custodias de tu poder salomónico.

La sangre abencerraje
tiñe de rubíes deslumbrantes
la marmórea taza 
de uno de tus surtidores
y un eco plañidero
pende del nido de golondrina de un mocárabe.

Ay, Torre de las Damas, que te miras
en el espejo 
de una alberca sosegada,
tú, que domeñaste las aguas
de una alfaguara insolente,
no permitas que olvide
tus aromas de azahares,
de melisa,
menta y cantueso,
ni las glicinias que cuelgan, voluptuosas, 
de tus recios muros de almagre.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “Patio de los arrayanes de la Alhambra de Granada”, George Owen Apperley

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Música:"Recuerdos de la Alhambra", Francisco de Tárrega 
(interpretado por Ana Vidovic, con guitarra española clásica)

jueves, 19 de junio de 2014

LA NUBE


La nube, en su liviandad,
cuando observa —desde su excelsa atalaya—
la arena del desierto interminable,
no imprime huella alguna
sobre ella.

Mas cuando besa —con labios mórbidos
y húmedos—
los mismos granos de oro
que alfombran la vasta playa, 
aguijonea con fuerza
horadando su tersura,
imprecando a cuarzos y feldespatos,
carcomiendo el satén
de ese puzzle de partículas.

La nube, en su sutileza,
pierde las formas etéreas, se licua,
se vierte sola, más aún,
se precipita de maneras sulfurosas:
con dentelladas al aire,
con carcajadas al viento.

Y se extrema y se disuelve
como se disuelve el tiempo cuando te siento tan lejos.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Vista de Delft" (1661), Johannes Vermeer
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Música:"Counting stars", One Republic

jueves, 12 de junio de 2014

ISOLDA


La luna es una perla
que nace cada noche engastada en tus poros.
La noche nace de los mechones oscuros
que festonean tu frente.
El día nace del cordón umbilical
que te une al amor.

Isolda
de alabastro,
de nácar,
de caracola.

Isolda
de manos tiernas,
mansas como racimos de palomas,
blancas como ópalos.

Descargan sobre la tierra nubes de lágrimas,
las vierten tus ojos saturados de pérdida.
Es lluvia baldía que anegará los campos,
infecundos ya bajo la tormenta.

Así es la vida en su proceder habitual,
los amores verdaderos a menudo se malogran,
ora en nebulosas de imposibles,
ora frente a la realidad del mundo.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “La belle Isolde” (La bella Isolda), 1862, Anthony Frederick Sandys


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viernes, 6 de junio de 2014

MIS MANOS


Mis manos te recorren en el aire
y en el vacío creciente trazan tu perfil.
Cincelan con habilidad de orfebre
la textura de tu piel,
la firmeza de tus músculos.

Mis manos te buscan en la soledad del alba
y te hallan al crepúsculo en el eco lejano de una voz
o en el recuerdo de las noches
que vivimos enlazados en nudo gordiano.

Extrañan la caricia de esa brisa
que es tu aliento,
extrañan también el bálsamo
de tus susurros.

Mis manos son rehenes de las tuyas,
rehenes como mis labios
y mis muslos
lo son del fuego vibrante
de tu lengua.

Mis manos te añoran,
ansiosas de surcar tu espalda en mil caminos,
anhelantes de cerrarse en torno tuyo,
de abrigar tu calor como un anillo,
de custodiar en sus palmas
el ardiente manantial de tu simiente
y florecer en los pétalos blancos
de las azucenas.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “Salomé” (2008), Kiéra Malone
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Música:"Radiactive", Imagine Dragons

domingo, 1 de junio de 2014

EN LO OSCURO

Unos ojos me miraban
en lo oscuro,
unas luces me brillaban en la ausencia,
las pupilas encendidas
como brasas, los párpados
embargados de tinieblas.

Una voz me susurraba al oído
(con rumor de caracola marina),
y en la noche
vertebrada de luciérnagas,
fuiste mío al compás
de mis caderas.

Mi grupa fue
tu rítmica cabalgadura,
y mis pechos,
de azúcar y de cereza,
alimentaron de calor
tu boca fiera (ese abismo
custodiado por tus labios).

Mayte Dalianegra

Pintura de Aaron Nagel

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lunes, 26 de mayo de 2014

LOS LOTOS DEL NILO

Caía la noche sobre los nenúfares,
sus gráciles curvas se desdibujaban
bajo las tinieblas que alejan el día.

Se abrían corolas entre la negrura,
floreciendo en nácar, en ópalo, en luna.

Jardines fluviales que se lleva el río
entre los meandros reptando escondido.

Tan carnosos lotos envueltos en vida,
iluminan aguas con brillante albor.

Jardines flotantes van a la deriva,
se los lleva el curso sagrado del Nilo.

Las flores nocturnas que el alba repliega,
comparten las horas con los cocodrilos.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “Nenúfares en verde azul” (1897), Claude Monet

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Música: "Clair de lune" (Claro de luna), tercer movimiento de la "Suite bergamasque" para piano (1890), de Claude Debussy

viernes, 23 de mayo de 2014

VIVO EN TI


Vivo en la cavidad acuosa de tu boca
—en esa vega fértil donde cultivas besos 
con sabor a vino tinto y cerezas—,
en el tono de tu voz y
en el acento grave y especiado de tus susurros.

Vivo en la languidez marina de tu mirada 
hambrienta de lunas,
en la taracea minuciosa 
de las escasas arrugas que custodian tu ceño,
y en tus dedos ágiles,
que son obstinadas hiedras
enredándose en mí 
como en el tronco de un sauce.

Vivo en el rocío que vierte la aurora
cuando abandonas el tálamo
donde hemos yacido, y en esa otra humedad
que transporta el viento para quebrar los vitrales 
del olvido. Y así vivo 
en los aromas a sándalo y cedro 
del cofre que atesora nuestros recuerdos,
esos recuerdos que amanecen en mis ojos 
con el embrión del día.

Vivo, también, 
en las horas trenzadas por la noche 
sobre mis muslos, 
y sobre los pechos rotundos que amamantan de pasión 
los surcos de tus suspiros.

Vivo en todo eso, en ti, mi amor, 
y en el soplo fecundo de tu aliento.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Romeo y Julieta", Eduardo Úrculo (1938 - 2003)

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Música: "Burn it to the ground", Nickelback





lunes, 19 de mayo de 2014

ALLÍ


Allí,
la tarde
desplomándose
sobre las hojas de la arboleda,
planeando
con el tenue soplo de la brisa.

Allí,
el andar tranquilo,
el lento discurrir de las horas
sobre la hierba húmeda,
sobre el verdor umbrío de la primavera.
Allí,
mis pies desnudos
rozando la frescura del barro.

Allí,
mi corazón,
que se conmueve
con el trino del pájaro,
con el rumor del regato cercano.

Allí,
mis ojos,
que buscan tus verdes pupilas
entre la espesura,
que te ven sin verte,
que te echan de menos.

Allí,
mi nostalgia
—árida y estéril—
opuesta a la alegría
de la fronda ubérrima.

Allí,
mi soledad
opuesta a la inmensidad del mundo.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura de Eugeni Balakshin

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Música:"Paradise", Coldplay




viernes, 16 de mayo de 2014

PRIMAVERA


Invierno, infierno helado, ya nos dejas.
El prado se desnuda del manto
de la escarcha,
mudando su blancura
por el color de la fronda:
colzas, retamas, ranúnculos
lustrados de sol,
jaras encaladas de acento andaluz,
azaleas floridas que son espejos
de estrellas,
adelfas sonrosadas y robustas
(esgrimiendo raíces de ofidio vegetal),
margaritas, malvas, violetas y verónicas,
lavandas de efluvio meloso,
tomillos y romeros en flor, amapolas
de seda carmesí
y el diente de león, algodonoso, etéreo.

Invierno, infierno helado, ya nos dejas
en los campos, vencidos
por la luz (germinados en los ojos
húmedos de una acuarela
de delirante policromía),
desplegando guirnaldas sobre la hierba,
virando
del resplandor tibio de la aurora,
hacia el cálido culmen solar,
descansando, tras el crepúsculo,
de su viva pigmentación.

Invierno, infierno helado, ya nos dejas,
ya se va tu carácter de viejo malhumorado,
al fin regresa Perséfone de su encierro
para colmar nuestras pupilas de colorido y de polen,
para templarnos la sangre y dilatarnos las venas.

Invierno, infierno helado, ya nos dejas,
al fin regresa Perséfone, enamorada de las hojas,
y saciada de los espurios rubíes de las granadas.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "Spring" (Primavera), 1894, Lawrence Alma-Tadema. Getty Museum, Los Ángeles, U.S.A.

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Música:"La primavera", Sonata para violín y piano Nº 9, Opus 47. 
Ludwig van Beethoven.
 Anne Sophia Mutter, al violín, y Lambert Orkis Zohari, al piano 




martes, 13 de mayo de 2014

LA AMISTAD


La amistad no viaja en buque de guerra
ni en carguero atestado,
tampoco en navío con mil pasajeros,
pues, de hacerlo, correría
la suerte del Titanic.

La amistad no conoce fenómenos
como las redes sociales
—de designio incierto—,
ni sabe de otra cosa
que hinchar el velamen de la barca
donde navega la entrega sincera,
ni sabe de más compromiso
que remendar esa vela
cuando la rasgue el tifón del arrebato.

(c) Mayte Llera, Dalianegra

Pintura: “Cosiendo la vela” (1896), Joaquín Sorolla y Bastida. Museo de Arte Moderno Ca´Pesaro, Venecia, Italia
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Música:"Superstars", David Fonseca


domingo, 11 de mayo de 2014

SIESTA


Dormito bajo el oro,
maleable y dúctil,
que baila su luz vespertina
en esta jornada invernal
cuya pupila languidece.

Dormito y te sueño
 —con los ojos cerrados,
con los ojos abiertos—
entre sábanas embebidas de lascivia,
narcotizada por el recuerdo de tu imagen
bidimensional, ejecutando,
con destreza de jaguar,
una danza de sinfonías verticales.

Así te sueño, regocijada
en la morfología de las rosas,
y confundo tu cuerpo con mi cuerpo,
tu mano con la mía,
tu aliento con el vaho que empaña
mis espejos.

Dormito y te sueño,
y ese confín remoto
donde tu corazón palpita,
puedo alcanzarlo ahora
con solo abrirme
a la cascada lujuriante de mis goces.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “Abanico”, Soledad Fernández

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Música: Somewhere only we know, Keane

VESTAL AUSENTE


La palmera tosca del desierto fútil
de este andar sin rumbo 
que es mi pensamiento,
atina a trocarse en luces al alba,
en campos vestidos por las amapolas, 
de un rojo tan vivo como vive el alma 
que de mis entrañas su furia atesora.

Se cubren mis carnes con hojas de un roble
cuya savia dulce vierta sobre mí,
como la simiente que fecundó a Eva.

Savia generosa
de vid y de olmo,
fortaleza de úrsido 
colmando el grial de mi útero, 
de mi vientre terso, 
rezumante gónada de hombre
esparciendo su fértil delirio
por mi anatomía de vestal ausente.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “The tissue of Ariadne" (El velo de Ariadna), 2002, Victor Hagea

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Música:"It feels like something", David Fonseca

miércoles, 7 de mayo de 2014

ÁFRICA


África me espera
con la promesa de las dunas
—onduladas como gibas de camello—
de sus infinitos desiertos dorados;
con la promesa de las selvas frondosas
y las sabanas enseñoreadas
por feroces felinos 
de regia melena.

África me habla
con barrito de elefante 
de bastión marfileño,
con el bostezo indolente
del hipopótamo orondo e irritable,
y el grito guerrero proferido por labios
de voluptuoso grosor.

África me canta
a ritmo de acholis, nubas y masais,
de hereros, himbas y watusis,
de zulúes, bantúes, bosquimanos,
bakongos y pigmeos,
y me baila en la cadera y en el vientre
con danza beduina, bereber y tuareg.

África me llora
en la azucena de una infancia famélica
de vientre hinchado,
cubierta de harapos, de polvo y de moscas,
de miseria, de orfandad,
de duelo adherido a los poros
de una piel que pagó
su color al más alto de los precios.

Pero África también me sonríe
con la boca ancha de esperanzas,
enarbolando una bandera verde,
verde como un latido primario y luminoso,
verde aun cuando las esmeraldas
hayan dejado de ser relumbrantes estrellas
concebidas en el útero fértil 
de la tierra,
y sus aristas muestren el filo,
y su verdor se haya trocado sanguíneo.

Sanguíneos, también, el oro y los diamantes,
que refulgen espléndidos
en manos blancas,
blancas palomas cuyos picos no portan
ramas de olivo, palomas que solo traen
guerra y olvido.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: “Una belleza de Tánger”, Josep Tapiró i Baró (1836-1913)
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Música de Al-Barak


sábado, 3 de mayo de 2014

HACE DOS SEMANAS


Hace dos semanas
que contengo el aliento,
y contengo la lluvia,
y contengo la sal.

Hace dos semanas
que mis oídos no acogen
tu timbre ronco
en rugido de fiera,
que mis pupilas no escrutan
las minúsculas oquedades
de tus poros,
que mis manos
no se arremolinan,
como palomas torcaces,
sobre tu piel atezada
por la lumbre,
que no se apropian
de tu  robusta tersura
y la comprimen con dedos ávidos,
ansiando el ascenso
de una tibia pleamar de espuma.

Hace dos semanas
que me siento amapola florecida,
que me late su pigmento bermellón,
que me quema la sombra de tu nombre,
que me vierto como llama sobre ti.

Porque hace dos semanas
que te he tenido dentro, muy dentro, y aún
ahí, te llevo.

(Mayte Llera,  Dalianegra)

Pintura de Erik K. Wallis
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Música: "Feelin' way too damn good", Nickelback

miércoles, 30 de abril de 2014

ABRIL, MAYO Y BOTTICELLI


Aún exhala Bóreas su gélido hálito,
iracundo ante el letargo inminente,
y las nubes  —sumisas feudatarias—
le tributan el caudal del río Arno
con torrentes furiosos,
de imperturbable ritmo,
cuyo final no parece vislumbrarse 
en la cortina de la tarde.

Así llega abril,
bajel que navega
en tempestad de aguaceros,
en trombas ruidosas que devastan balcones,
que rasgan las hojas y quiebran los tallos
de esa floresta doméstica que sobrevive
sojuzgada en la maceta.

Así llega abril
y le sigue mayo, con Céfiro
soplando y soplando,
entibiando cielos, con las margaritas
brotando en el césped
y las amapolas, como labios rojos,
besando y besando, con los ranúnculos
vestidos de sol,
con ese vergel de espinosos cardos.

Y al igual que de la oruga
mudada en crisálida
—libre de su cárcel de seda—
surge la alevilla,
se transforme Cloris,
y su metamorfosis fecunde los prados.

Que ya llegue Flora derramando rosas,
que ya llegue Venus repartiendo amores,
que vengan tres Gracias
cubriendo sus carnes con finos cendales,
y hasta haya un Mercurio
—con caduceo alado— tomando las frutas
que pintara Sandro.

Que así llegue
mayo y un Céfiro azul,
ahíto de amor, resople en lo alto.

(Mayte Llera, Dalianegra)

Pintura: "La primavera" (1477), Sandro Botticelli, Galleria degli Uffizi, Florencia

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Música: "El ritual de la primavera", de Igor Stravinsky, interpretado por la London Symphony Orchestra